El caos y la incertidumbre imperan este miércoles en Perú tras intento de disolver el Congreso

TRINCHERA DIGITAL.-Tras año y medio de incertidumbre, acoso congresual y renuncias constantes de ministros y colaboradores cercanos, este miércoles el Presidente Pedro Castillo cayó en la trampa de su propia inexperiencia como gobernante y luego de disolver el Congreso, fue detenido por policías cuando intentaba buscar asilo en la embajada de México enclavada en Lima. La situación en esa nación suramericana era la tarde de este miércoles un verdadero caos, al borde de un peligroso vacío de poder que podría desembocar en cualquier cosa, menos en estabilidad.

DETALLES

Un fragmento de una reseña del diario español El País destaca que la huida hacia adelante de Castillo, asediado por una crisis política detrás de otra desde que asumió hace año y medio, trae a los peruanos los peores ecos del pasado. Las medidas anunciadas recuerdan al “autogolpe” de Fujimori el 5 de abril de 1992. Aquel día, el autócrata que gobernó Perú entre 1990 y 2000 anunció el cierre de las puertas del Congreso e intervino el Poder Judicial. El presidente actual, en principio, no tiene la misma popularidad con la que contaba Fujimori ni se le presupone el mismo apoyo militar, pero la incertidumbre en el país es total y nadie sabe qué puede suceder en las próximas horas.

Las personas que rodean a Castillo han comenzado a separarse de él. Varios ministros, como el de Trabajo, el de Economía y el de Relaciones Exteriores, han presentado su renuncia, como también ha hecho el embajador de Perú ante la ONU. “En estricto apego a mis convicciones y valores democráticos y constitucionales, he decidido renunciar irrevocablemente al cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, ante la decisión del Presidente Castillo de cerrar el Congreso de la República, violando la Constitución, ha dicho en Twitter César Landa, responsable de Exteriores.

El presidente ha declarado que reorganizará el sistema de justicia, desde el Poder Judicial hasta otras instituciones como el Ministerio Público, el Tribunal Constitucional y la Junta Nacional de Justicia. Eso sí, ha asegurado “que respeta escrupulosamente el modelo económico”. Todo eso sucede días después de la visita de una comitiva de alto nivel de la OEA, a petición del presidente, para evaluar sobre el terreno si en Perú estaba en peligro la democracia.