Lo diferente del Rubirosa de Pablo Clase hijo

 

 

SANTO DOMINGO.-El autor publicó su primera versión biográfica sobre el playboy en 1980, con el título “Rubi, la vida de Porfirio Rubirosa”. Este texto constituye el primer libro, en todo el mundo, dedicado  a narrar enteramente la vida de Rubirosa.

Por esta obra, que lleva ocho ediciones, el Ateneo Dominicano de las Letras le entregó un pergamino de reconocimiento. En aquel entonces, el Diario Las Américas, Miami, hizo el siguiente comentario sobre esta obra: “Un relato rápido, ágil, que cautiva la atención, ameno… Es el producto de un trabajo sincero, oportuno y que gana méritos por la forma clara y objetiva de exposición y por la rapidez y agilidad de la narración. Es la lectura que tiene el mérito de abstraer al hombre de las preocupaciones múltiples del diario vivir y, como tal, se le debe considerar”.

Ahora Clase hijo lanza una nueva versión de la biografía, revisada y ampliada, con el título “Porfirio Rubirosa, el primer playboy del mundo” (2017), en que se percibe un enfoque más profundo y amplio que el trabajo anterior.

El autor, esta vez, penetra un poco más en el alma de Rubirosa. Trata de entender el sentido que daba a su vida y su indiferencia hacia el mundo espiritual. El escritor se pregunta: ¿para qué necesita religión aquel que no cree en el más allá, sino en la vida de aquí, tibia y agradable?

La filosofía de Porfirio Rubirosa era gozar del día, aprovechar el momento presente; exprimirlo como si fuera un racimo de uvas y tomar de cada minuto lo que tenía de dulce y sensual. Carecía de convicciones firmes y seguras sobre el más allá, como las proclamadas en las Sagradas Escrituras, que afirman: «Está establecido para los hombres que mueran una sola vez; y después de esto el juicio».

El evangelio de Cristo enseña que al morir una persona el difuso velo del más allá se descorre, y entonces alcanzan la felicidad eterna solo quienes se prepararon para el encuentro con su Dios. ¿Sabía esto Rubirosa? Al final del Salmo 17, el rey David reprueba a los hombres mundanos que solo tienen su herencia y alegría en esta vida; en cambio, asegura que él estará lleno de gozo cuando, al morir,  despierte en la presencia de Dios y le vea cara a cara.

El biógrafo hace la observación de que si es cierto que Porfirio triunfó como conquistador de mujeres, no menos cierto es que fracaso en otras aspiraciones de su vida. Además considera que son inexactos los calificativos de ‘gigolo’, ‘chulo’ y otras palabras que, por su significado no definen a Rubirosa.

Otros libros del escritor son: “María Montez, mujer y estrella” (1985), “Puerto Plata, La Novia del Atlántico” (1987), “50 biografías de figuras dominicanas” (1990), “Manual de estilo del Listín Diario” y algunos más inéditos.