Por JC Malone: Encrucijada

Testigo del Tiempo
Encrucijada
 
J.C. Malone
 
ESTADOS UNIDOS, NY.-El pueblo estadounidense está atrapado, su clase política es tan descorazonadoramente disfuncional, que parió a Donald Trump, no puede dejarlo retornar al poder, pero tampoco puede impedírselo. 
El descrédito de la clase política infectó a la justicia. Aunque encuentren razones legítimas para juzgar, condenar y encarcelar a Trump, si lo hacen, podrían provocar una revuelta.
      Para muestra un botón.
      El Buró Federal de Investigaciones (FBI) allanó Mar-a-Lago, la residencia veraniega de Trump en Florida, y sus fanatizados seguidores llamaron a tomar las armas.
“Estoy listo para el combate”, dijo Ricky Shiffer, quien marchó a la oficina del FBI en Cincinnati, Ohio, a matar agentes, lo mataron.
      “Vamos a pelear hasta el final, no importa lo que se tome”, dijo un trumpista durante una manifestación apoyando a su líder frente a Mar-a-Lago.
¿Cómo reaccionarán si la justicia, que ellos no respetan, le impide a Trump ser candidato?
Es una situación en extremo complicada, sin respuestas simples.
Solo hay dos opciones, seguir con la clase política que creó a Trump, que desde luego podrá crear otros similares o peores, o elegir al mismo Trump. Estamos escogiendo entre el doctor Viktor Frankenstein, y el monstruo que él creó.
Mary Shelly, la autora de Frankenstein, resolvió ese dilema, envió al monstruo y creador al polo norte, allá se pelearon ambos murieron.
Ella creó ese mundo y buscó una salida, la clase política estadounidense creó este problema, no tiene salida.
Trump tiene el poder político en jaque con la amenaza de violencia, los políticos no ordenarán aplastar a los trumpistas, porque nadie ejecutará esa orden.
      Este es uno de los momentos en la historia de los pueblos cuando se necesita una tercera opción.
      Con una sociedad tan dividida, es difícil que los grupos lleguen a un consenso, la situación es bastante delicada.