Trump muestra sus garras al mexicano Peña Nieto y una sonrisa a Putin, de Rusia

HAMBURGO, ALEMANIA.-El Presidente Trump ha tenido distintos tratos en sus encuentros marginales de la cumbre del G-20 con Vladimir Putin, de Rusia y Enrique Peña Nieto, su vecino de Máxico. Con Putin hasta llegó hasta a concertar una tregua parcial en la asediada y ruinosa Siria.

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El diario El País reseña que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha reiterado en presencia de su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, que el pais vecino debe pagar el muro que pretende construir en la frontera entre ambos. Preguntado por un periodista, al inicio de la reunión que ha mantenido con Peña Nieto en los márgenes de la cumbre del G-20, si aún creía que México debía pagar el muro, Trump ha contestado: “Absolutamente”

“Estamos negociando el TLCAN  [el acuerdo de libre comercio de América del Norte] y veremos cómo todo eso avanza, pero creo que estamos haciendo progresos positivos”, ha dicho Trump, quien se ha referido al presidente mexicano como “amigo”. Peña Nieto ha añadido que el encuentro, que se ha prolongado durante media hora, ayudaría a mantener un diálogo “muy fuerte” entre los dos países.

Fuentes del Gobierno mexicano han asegurado que el muro no ha sido objeto de debate en la reunión, ya que constituye un asunto interno de Estados Unidos lo que este país haga dentro de su territorio, aunque lo consideren un gesto «inamistoso».

El canciller mexicano, Luis Videgaray, informó de que los dos gobiernos ha acordado iniciar formalmente la renegociación del TCLAN (que incluye a México, EE UU y Canadá) el próximo 16 de agosto y han coindicido en que el proceso debería ser «relativamente rápido»  de forma que se alcancen alcuerdos, «al menos en términos generales» antes de final de año. Aunque fue la Administración Trump la que impuso la renegociación del TCLAN, alegando el déficit comercial de EE UU con México, las autoridades mexicanas se mostraron dispuestas a «modernizarlo», alegando que ya lleva 23 años en vigor y ha quedado obsoleto en muchos aspectos.

También hubo, según fuentes mexicanas, acuerdo en explorar nuevos instrumentos para promover el trabajo temporal de inmigrantes en el sector agrícola estadounidense y para abordar «de forma responsable, integral y compartida» el crimen organizado a ambos lados de la frontera. Trump arremetió el pasado día 23 contra México asegurando que es el segundo país más violento del mundo, tras Siria. Las autoridades mexicanas niegan ese ránking e insisten en que el origen de la violencia está en la demanda de droga en el mercado estadounidense.

Antes de la reunión, Videgaray advirtió de que no cabía esperar “grandes acuerdos” en esta primera cita, pues ambos países mantienen diferencias “en temas sustantivos”, pero expresó su confianza en que el encuentro se desarrollase de modo “amigable y respetuoso”, muy alejado de los exabruptos que ha dedicado hasta ahora el presidente estadounidense a su vecino del sur.

Esta es la primera reunión de Peña Nieto con Trump desde su llegada a la Casa Blanca, pero no la primera vez que se encuentran cara a cara. En agosto pasado, el entonces candidato republicano acudió a México invitado por Peña Nieto, lo que valió un alud de críticas a este ya que el magnate hizo del rechazo a la inmigración y la construcción de un muro en la frontera de 3.500 kilómetros con México su principal bandera de campaña y volvió a agitarla nada más regresar a EE UU.

Peña Nieto debía haber acudido a Washington a finales de enero, pocos días después de la toma de posesión de Trump, pero tuvo que cancelar el viaje después de que el magnate inmobiliario reconvertido en político le advirtiera, a través de uno de sus incendiarios tuits, de que no valía la pena que acudiera si no estaba dispuesto a pagar el polémico muro.