Por poco lo lincha una multitud cuando lo confundieron con un atracador en Santiago

CIENFUEGOS, Santiago de los Caballeros.-Por poquito lo linchan sin ser el ladrón, solo porque a alguien se le ocurrió gritar «ese es uno de los atracadores», poco después de que unos delincuentes cometieran un asalto en la zona y se dieran a la fuga en medio de una persecución de una multitud que se percató del hecho. José Alberto Minier Hidalgo, de 35 años de edad, por poco muere linchado por una multitud enardecida que lo confundió con un ladrón en el sector Cienfuegos, al noroeste de este municipio.

DETALLES

Ricardo Santana, corresponsal del Listín Diario en esta ciudad reseña que Minier Hidalgo, al conversar con periodistas en el hospital Regional José María Cabral y Báez, de Santiago, donde se encontraba a la espera de que un ortopeda lo vea, contó que aunque la Policía lo rescató de la multitud, “muerto o vivo”, da lo mismo, porque está sufriendo mucho de los golpes que recibió.

“Me rompieron a palos el fémur derecho, me golpearon en los brazos, las rodillas, los tobillos, las piernas, me hirieron con arma  blanca y cuando un señor me iba a matar con una pistola, llegó la Policía y lo evitó”, dijo Minier Hidalgo.

La confusión
El hombre narró que todo ocurrió cuando regresaba al lugar donde reside en Cienfuegos en horas de la madrugada, ya que trabajaba en un carrito de venda de hotdogs, empanadas y otras comidas rápidas.

Minier Hidalgo sostiene que dos individuos asaltaron a una persona y que varias personas los persiguieron, pero que lograron escapar.

No obstante, manifestó que mientras caminaba por la calle, escuchó que alguien gritó, “ese es uno de ellos” y que de inmediato la gente le fue encima golpeándolo con todo lo que tenían en sus manos.

Dice que no puede dormir por el dolor en el fémur, el cuerpo y las heridas  y que los antibióticos que les han recomendado son muy caros y no tiene posibilidades económicas para adquirirlos.

“Yo me pregunto qué persona que haya cometido un delito se va a atrever a pasar por el mismo lugar que lo hizo; eso es ilógico”, indicó Minier Hidalgo.

Agregó que las personas que lo agarraron no lo dejaron hablar para explicar quién era y dónde trabaja.

“Gozaban con mis desgarradores gritos de dolor cuando me golpeaban, mientras otras incitaban a que me mataran”, lamentó.

Religiosa lo ayuda
Yovanny Cordero, quien es vecina del agredido y miembro de la Iglesia, dijo que como cristiana está ayudando a Minier Hidalgo, tras estimar que en su contra se cometió una injusticia.

Manifestó que Dios dice que hay que hacer el bien sin mirar a quién y como él no tiene quien lo socorra y le dé soporte humano, ella lo está haciendo.

Por igual, manifestó que nunca le ha conocido antecedentes delictivos y que sus vecinos están sorprendidos con lo ocurrido con este hombre que sufrió golpes terribles a manos de gente que no lo conocía como ladrón.